Sharon la Hechicera "Siempre he tenido miedo a equivocarme"
A Edith Bermeo muy poca gente la conoce por su verdadero nombre:
"Mi nombre ya no es el que aparece en mi partida de nacimiento sino por
el que me conoce todo el mundo: Sharon La Hechicera", dice. Es con este
seudónimo que esta atrevida cantante de música tropical se ha convertido
en un verdadero ícono de la cultura popular ecuatoriana, llenando
plazas, de hasta 15 mil personas, en sus presentaciones.
Desde chiquita yo soy Charo,
Charito”, aclara: “Entonces sólo le aumenté la n. Más adelante me di
cuenta que cuando decía: Sharon Bermeo, no me hacían caso. Cuando
decía soy Sharon La Hechicera, todos me reconocían. Entonces me di
cuenta que mi apellido es La Hechicera”, explica sobre su nombre, que,
como todo lo demás, fue pensado y elaborado con el propósito de atraer
multitudes.
Desde hace 15 años, cuando esta chica de Durán estudiaba en la Universidad Estatal de Guayaquil, y trabajaba al mismo tiempo, ya soñaba con subirse a grandes escenarios: “Durante esos 5 años de la Universidad yo sólo pensaba en Sharon, en construir a Sharon. Y trabajaba para ahorrar y grabar mi primer Cd”. Como ella lo dice, reunió “centavo a centavo” y con ese dinero grabó Corazón Valiente, su primera presentación: “Hice de todo, desde asistente de párvulos hasta vender morocho por salir adelante… A mi mamá no le gusta que hable de eso, pero pienso que es una fórmula para mostrar a los demás que sí se puede”, dice orgullosa de lo que fueron sus inicios. En la actualidad, Sharon ha grabado 5 cds y realiza giras dentro y fuera del país, donde tiene comunidades enteras de fans, sobre todo entre los ecuatorianos residentes en España y en otras comunidades de migrantes en el exterior.
Pionera en la tecnocumbia, en el uso de la falda corta y las botas altas, señala que ella estableció esa fórmula, que luego muchas han utilizado, pero sin llegar a conseguir su nivel de popularidad: “yo creo que mi éxito se debió primero al talento, luego a algo de suerte y finalmente el factor sorpresa”. Considera que ahora hay una saturación de esa fórmula y por eso ha venido un declive del género: “De hecho yo lo estoy cambiando ahora, porque llega un momento que si ves en todas partes lo mismo ya quieres cambiar. Por eso yo empecé a visualizar una Sharon distinta”, nos dice. Actualmente, trabaja en relanzar su producto: que deja entrever será una Sharon igual de sensual y atractiva: “La sensualidad es algo que no debe asustar a nadie, pero no creo que ese sea el pilar fundamental de Sharon… ella ya pasó esa barrera. Solamente utilizó la sensualidad para voltear la cara de la gente y decir mírenme, aquí estoy”, explica, siempre hablando de ella, como la artista, en tercera persona.
Sorprendentemente en persona Sharon no es tan voluptuosa como se ve en pantalla. Con excepción de pechos y caderas, su figura es más bien delicada. Ella asegura, que recién el año pasado visitó al cirujano y se aumentó el busto. “Yo me pasé 10 años de mi carrera diciendo que no me había hecho cirugía y fue real. Por eso cuando el año pasado decidí hacerlo, llamé a una rueda de prensa para demostrarles a todos que me habían acusado falsamente”. En la rueda de prensa Sharon se sacó los rellenos que usaba en el sostén, y los push ups y mostró a la audiencia el tamaño real de sus pechos y anunció que “ahora sí” se hacía cirugía: “Me hice busto y orejas porque siempre sentí que tenía las orejas muy abiertas” manifiesta. Eso, dice ella, es todo lo que un cirujano le ha corregido o aumentado: “pero recomiendo ir a un plástico cuando una quiera mejorar su cuerpo, porque te da mucha seguridad…de haberlo sabido, yo habría ido antes”, manifiesta.
Sharon ha incursionado también como actriz de telenovelas, presentadora de televisión, imagen de productos publicitarios, diseñadora de lencería y ahora como relacionista pública. Este año, además, quizá por primera vez haciendo uso de su título de Licenciada en Ciencias de la Comunicación, escribe una columna de farándula en el Diario Pepe: “Mi columna se llama La Diva... En el 2010 descubrí que hay gente que me mira con otros ojos. A mí jamás se me habría ocurrido escribir una columna de farándula, pero al editor del diario se le ocurrió”, explica sobre sus actividades del año que recién termina.
Dice haber trabajado mucho y ganado mucho, pero, como no se considera una buena administradora, no es, a su criterio, una mujer de fortuna aunque sí afortunada: “He ganado mucho dinero, pero también he gastado mucho en la internacionalización de mi carrera. Aunque no me convertí en Shakira, no me quedé con las ganas de invertir en Sharon. No soy millonaria, pero tengo una buena vida, tranquila, con facilidades, con gente que me ayuda, mi hija va a un buen colegio. Eso sí, trabajo como todo el mundo por el pan del día a día”.
Pero si hay algún tema que hace titubear a Sharon es el sentimental. A pesar de que ahora se encuentra en una relación estable, aunque a la distancia, con un ecuatoriano que vive en Nueva York, involucrarse emocionalmente es algo en lo que Sharon ha sido menos arriesgada que en todo lo que ha hecho en su carrera profesional: “En el amor, siempre he tenido miedo equivocarme”, dice “que la gente me vea equivocarme”. Y sin embargo ahora, en esta nueva relación, parece haber asumido la posibilidad: “Esta vez creo que es diferente porque tengo ganas de tener la dicha de vivir el intento y pues si me equivoco, me equivoco”.
Quien genera todas estas emociones es Giovanny López “un hombre emprendedor, trabajador, creativo, que me ama y me protege”. Se conocieron hace varios meses y desde entonces tienen una relación de amor y trabajo que lleva a la artista a pasar mucho tiempo en Nueva York.
Efectivamente, junto con su novio Sharon ha empezado a involucrarse en nuevos proyectos a través de su compañía de relaciones públicas y están trabajando en traer el Festival de Cine de Nueva York y hacer el Ecuador Iberoamerican Film Festival, además de promover y traer actrices y nuevos talentos extranjeros al Ecuador: “Creo que hacemos una dupla perfecta en el trabajo y ahora estamos viendo si hacemos dupla en el amor”, dice emocionada.
Desde hace 15 años, cuando esta chica de Durán estudiaba en la Universidad Estatal de Guayaquil, y trabajaba al mismo tiempo, ya soñaba con subirse a grandes escenarios: “Durante esos 5 años de la Universidad yo sólo pensaba en Sharon, en construir a Sharon. Y trabajaba para ahorrar y grabar mi primer Cd”. Como ella lo dice, reunió “centavo a centavo” y con ese dinero grabó Corazón Valiente, su primera presentación: “Hice de todo, desde asistente de párvulos hasta vender morocho por salir adelante… A mi mamá no le gusta que hable de eso, pero pienso que es una fórmula para mostrar a los demás que sí se puede”, dice orgullosa de lo que fueron sus inicios. En la actualidad, Sharon ha grabado 5 cds y realiza giras dentro y fuera del país, donde tiene comunidades enteras de fans, sobre todo entre los ecuatorianos residentes en España y en otras comunidades de migrantes en el exterior.
Pionera en la tecnocumbia, en el uso de la falda corta y las botas altas, señala que ella estableció esa fórmula, que luego muchas han utilizado, pero sin llegar a conseguir su nivel de popularidad: “yo creo que mi éxito se debió primero al talento, luego a algo de suerte y finalmente el factor sorpresa”. Considera que ahora hay una saturación de esa fórmula y por eso ha venido un declive del género: “De hecho yo lo estoy cambiando ahora, porque llega un momento que si ves en todas partes lo mismo ya quieres cambiar. Por eso yo empecé a visualizar una Sharon distinta”, nos dice. Actualmente, trabaja en relanzar su producto: que deja entrever será una Sharon igual de sensual y atractiva: “La sensualidad es algo que no debe asustar a nadie, pero no creo que ese sea el pilar fundamental de Sharon… ella ya pasó esa barrera. Solamente utilizó la sensualidad para voltear la cara de la gente y decir mírenme, aquí estoy”, explica, siempre hablando de ella, como la artista, en tercera persona.
Sorprendentemente en persona Sharon no es tan voluptuosa como se ve en pantalla. Con excepción de pechos y caderas, su figura es más bien delicada. Ella asegura, que recién el año pasado visitó al cirujano y se aumentó el busto. “Yo me pasé 10 años de mi carrera diciendo que no me había hecho cirugía y fue real. Por eso cuando el año pasado decidí hacerlo, llamé a una rueda de prensa para demostrarles a todos que me habían acusado falsamente”. En la rueda de prensa Sharon se sacó los rellenos que usaba en el sostén, y los push ups y mostró a la audiencia el tamaño real de sus pechos y anunció que “ahora sí” se hacía cirugía: “Me hice busto y orejas porque siempre sentí que tenía las orejas muy abiertas” manifiesta. Eso, dice ella, es todo lo que un cirujano le ha corregido o aumentado: “pero recomiendo ir a un plástico cuando una quiera mejorar su cuerpo, porque te da mucha seguridad…de haberlo sabido, yo habría ido antes”, manifiesta.
Sharon ha incursionado también como actriz de telenovelas, presentadora de televisión, imagen de productos publicitarios, diseñadora de lencería y ahora como relacionista pública. Este año, además, quizá por primera vez haciendo uso de su título de Licenciada en Ciencias de la Comunicación, escribe una columna de farándula en el Diario Pepe: “Mi columna se llama La Diva... En el 2010 descubrí que hay gente que me mira con otros ojos. A mí jamás se me habría ocurrido escribir una columna de farándula, pero al editor del diario se le ocurrió”, explica sobre sus actividades del año que recién termina.
Dice haber trabajado mucho y ganado mucho, pero, como no se considera una buena administradora, no es, a su criterio, una mujer de fortuna aunque sí afortunada: “He ganado mucho dinero, pero también he gastado mucho en la internacionalización de mi carrera. Aunque no me convertí en Shakira, no me quedé con las ganas de invertir en Sharon. No soy millonaria, pero tengo una buena vida, tranquila, con facilidades, con gente que me ayuda, mi hija va a un buen colegio. Eso sí, trabajo como todo el mundo por el pan del día a día”.
Pero si hay algún tema que hace titubear a Sharon es el sentimental. A pesar de que ahora se encuentra en una relación estable, aunque a la distancia, con un ecuatoriano que vive en Nueva York, involucrarse emocionalmente es algo en lo que Sharon ha sido menos arriesgada que en todo lo que ha hecho en su carrera profesional: “En el amor, siempre he tenido miedo equivocarme”, dice “que la gente me vea equivocarme”. Y sin embargo ahora, en esta nueva relación, parece haber asumido la posibilidad: “Esta vez creo que es diferente porque tengo ganas de tener la dicha de vivir el intento y pues si me equivoco, me equivoco”.
Quien genera todas estas emociones es Giovanny López “un hombre emprendedor, trabajador, creativo, que me ama y me protege”. Se conocieron hace varios meses y desde entonces tienen una relación de amor y trabajo que lleva a la artista a pasar mucho tiempo en Nueva York.
Efectivamente, junto con su novio Sharon ha empezado a involucrarse en nuevos proyectos a través de su compañía de relaciones públicas y están trabajando en traer el Festival de Cine de Nueva York y hacer el Ecuador Iberoamerican Film Festival, además de promover y traer actrices y nuevos talentos extranjeros al Ecuador: “Creo que hacemos una dupla perfecta en el trabajo y ahora estamos viendo si hacemos dupla en el amor”, dice emocionada.
Sharon ya estuvo casada una vez,
y se separó a los dos días de la boda. Antes de eso tuvo un compromiso
del cual nació su hija de ahora 15 años: “Es muy difícil ser mi pareja, a
lo mejor él no lo sabe todavía”, nos dice refiriéndose a su novio
actual. “Primero por el producto que soy, segundo porque yo amo mi
trabajo, soy workaholic. Ni mi familia me ve. Yo vivo en la misma casa
con mi hija y no nos vemos más que el domingo al almuerzo”, dice.
Su hija, llamada Samantha, también por su devoción a la serie Hechizada, es talvez el principal motivo de su preocupación cuando se enamora de alguien: “Porque yo mantengo una posición, el día que entre un hombre a mi casa, es para quedarse. Mi casa es un templo y mi hija es sagrada. Hasta entonces vamos a conocernos y no va a entrar hasta no estar segura de que él pueda convivir con nosotras”.
Lo cierto es que el 2011 parece ser un año de transición para Sharon, con muchos planes en el trabajo y emociones en el corazón: “Este año quiero ir de gira a España y Nueva York”, dice. ¿Te casas en el 2011? pregunto y ella responde entre risas: “Eso dice él”. De cualquier manera este año Sharon piensa retomar su espacio con fuerza. De la mano de su nuevo compañero sentimental y con la energía que nunca le ha faltado y la ha ubicado entre los artistas más populares del Ecuador.
Su hija, llamada Samantha, también por su devoción a la serie Hechizada, es talvez el principal motivo de su preocupación cuando se enamora de alguien: “Porque yo mantengo una posición, el día que entre un hombre a mi casa, es para quedarse. Mi casa es un templo y mi hija es sagrada. Hasta entonces vamos a conocernos y no va a entrar hasta no estar segura de que él pueda convivir con nosotras”.
Lo cierto es que el 2011 parece ser un año de transición para Sharon, con muchos planes en el trabajo y emociones en el corazón: “Este año quiero ir de gira a España y Nueva York”, dice. ¿Te casas en el 2011? pregunto y ella responde entre risas: “Eso dice él”. De cualquier manera este año Sharon piensa retomar su espacio con fuerza. De la mano de su nuevo compañero sentimental y con la energía que nunca le ha faltado y la ha ubicado entre los artistas más populares del Ecuador.
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